Si lo utilizas avisa

Todas las fotografías y poemas publicados en este Blog han sido realizados por Rosa Mª García Vázquez. Se permite la publicación de ambas (poemas y fotografías) siempre que en los créditos correspondientes haga referencia a "Tesela" y a su autora, bajo el expreso conocimiento previo de ésta. Queda prohibido lucrarse con los contenidos publicados en este Blog.

rosamigarcia@yahoo.es

domingo, 21 de octubre de 2007

CELEBRATION



Olvidé que estoy enfadada con mi niña interior,
con la niña que se sentía sola en su propia casa,
traicionada por sus anhelos no cumplidos,
que odia el reflejo de sí misma que le devuelven los suyos
en la intimidad familiar.
Lo olvido cada fiesta de familia,
cada reunión para comer todos juntos
en los que mi padre nos obliga a sonreír y convivir en armonía
por unas horas que han de ser perfectas para hacerlo feliz.

Pero hoy he descubierto que él también se siente obligado y responsable
de la perfección del santo sacramento de la comida familiar;
culpable si no es perfecta….

Hoy he vuelto a sentir la sensación de que
era el ser más ínfimo y vulnerable de la tierra
cuando entré en el restaurante.

Podía haber sido peor.
Sigue importándome demasiado mi familia,
sigo temiendo defraudar a mi padre y
las tremendas comparaciones entre
maridos, hijos, yernos y hermanas…

Me parece que tengo que seguir luchando por encontrar un sitio en su corazón.


¡Qué triste es darse cuenta de que el último lugar
en el que puedes ser tú misma es tu propia familia!

Mientes y te portas mejor que si estuvieras de visita.

Las extrañas comidas familiares, que como dice un poeta de la sierra ,
son una de esas cosas que no tienen instrucciones ni salida de emergencia.

Todo forma parte del ciclo vital que no tiene principio ni fin
es una espiral que se repite y que nos atrapa el alma.

6 comentarios:

  1. Uno es lo que es y como es,con familia o sin familia.
    No hace falta mentir,ni retarse, ni compararse,ni defraudarse...
    No hace falta dejar de ser uno mismo,no sea que nos convirtamos en el "convidado de piedra".
    Besos en familia. :-)

    ResponderEliminar
  2. Por desgracia uno no puede dejar de sentir lo que siente, hermanita.
    ¡Qué más quisiéramos que olvidar lo que nos marco cuando niñas y actuar siempre con una mente clara y adulta! Pero mi post trata de lo que nos marca y nos obliga a decirnos cada día que ya no somos la niña que fuimos y que nuestras necesidades son otras muy distintas.
    Besos de la niña que fui y la mujer que soy.

    ResponderEliminar
  3. Lo que tienen las "comidas familiares" es que nadie quiere ir, anda una buscando qué excusa poner para no ir, no encuentra ninguna válida, y termina yendo.
    El caso es que todos piensan lo mismo, en buscar excusas que justifiquen el no ir, yendo y pensando que esa será la última vez que aguanta lo que no quiere aguantar...
    Estas comidas se convierten en una rutina disfrazada de "gran ocasión", donde nadie está a gusto y nadie se atreve a decirlo para romper de una vez por todas con ellas.
    No podemos elegir a la familia, pero sí podemos "crecer" y liberar el alma.
    Te lo digo porque me lo digo cada viernes (me toca), lo tuyo es más de tarde en tarde...
    ;-))
    Un beso.

    ResponderEliminar
  4. No ha de ser ni mejor ni peor... tal vez pueda haber un vínculo especial, pero como dijo mucho más listo que yo, "La familia nos la dan, y los amigos los tomamos nosotros"

    ResponderEliminar
  5. .. nada.. tu pon cara de que buena está la paella y trata de sonreir todo lo que te dejen..

    ResponderEliminar
  6. Dicen policías profesionales que la noche del año que más temen quedarse "de guardia" es la noche buena, sí, sí, precisamente esa del 24 al 25 de Diciembre, y no (como se pudiera pensar)la del 31 al 1

    Pasa de todo, gentes que casi no se ven (por muy buenos motivos) en todo el resto del año, se obligan a compartir mesa y encima beben... el resultado es explosivo

    ResponderEliminar

Alguien habrá que algo dirá.